Después que mate la vaca de Mirita le regale un oso peluche, pero no la consoló.

La primera vez que escuche la historia de la vaca del conformismo, quede mas que sorprendido, al descubierto y desconsolado.

Creo que tengo un corral lleno de vacas, y son alegres, mugen y son tan especiales, me consuelan mucho y dan sentido a mi vida.

Con la sola idea de deshacerme de ellas me sentí desamparado, además ¿a cual de ellas sacrificar primero? No, mis vacas me dan seguridad, por lo menos estoy bien; claro, siempre hay alguien mas que uno, y siempre uno es mas que alguien.

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